viernes, agosto 11, 2006

En este parque corri de niño tantas veces, mi abuelo me llevaba de la mano, impaciente corría a el carrito de la nieve del famoso calidra, de guanabana o limón.
Mil travesuras que mi abuelo con tanto amor soportó y alegre de verme correr y reir por todas partes, queriendo atrapar de un puñado todas las palomas del parque.
Aquí aprendí a orar, me refugié algunas veces de la lluvia y en esos días tristes, "el santisimo" escuchó atento mis lamentos.
Aquí te conocí y ahí mismo te quedaste, adios infancia, adios. Posted by Picasa
Por sus calles que tanto recorrí de niño de la mano de los abuelos, el "pueblo quieto" que se niega a abordar el tren de la modernidad, con sus construcciones del siglo antepasado que vieron a los abuelos de mis abuelos rondar, en esos grandes ventanales, a esos amores de ayer.
un baño de tejas que cubren los sueños de sus moradores, que han escuchado la risa ya de muchas generaciones
Estrechas banquetas que hacen que las parejas tengan que caminar más unidos, será por eso que por las terdes de otoño, bajo el cobijo de la neblina las parejas diamblasn tranquilas por esta apasible ciudad
Las casas grandes que dieron hogar a las familias que por años fueron "las dueñas" del café, fruto de esta noble tierra que ha llevado el nombre de Coatepec hasta el otro lado del mar. Posted by Picasa